La
habitación
Habitación
cerrada,
calor,
apretada.
Habitación
con cama:
para
quién ama.
Una
ventana,
a
de ella;
Un
aposento,
lamento,
Pendientes
cacharros,
en
la mesa sólo berenjenas…
La
luz es tibia,
sólo
hay un cuchillo.
Sueldo
es poco.
¡Qué
calabozo!
El
alquiler es alto:
¡qué atraco!
No
hay sofá,
tampoco
plata.
No
hay heladera.
¿qué helar?
Que
aire, que vida,
la
letrina entupida.
Nadie
ayuda
Y
¡qué Dios
nos
acuda!
© Antônio Jackson de S. Brandão